Dom de Pascua B (Id=256)

Antífona de Entrada

El Señor ha resucitado.

Aleluya. A él la gloria y el poder por toda la eternidad, aleluya.

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Dios nuestro, que por medio de tu Hijo venciste a la muerte y nos has abierto las puertas de la vida eterna; concede a quienes celebramos hoy la Pascua de Resurrección, resucitar también a una nueva vida, renovados por la gracia del Espíritu Santo.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Hemos comido y bebido con Cristo resucitado

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
10, 34a.37-43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
"Ustedes están enterados de lo que ha ocurrido en el país de los judíos, comenzando por Galilea, después del bautismo predicado por Juan: Me refiero a Jesús de Nazaret, a quien Dios ungió con el poder del Espíritu Santo. El pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en en el país de los judíos y en Jerusalén. A él, a quien mataron colgándolo de un madero, Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a los testigos elegidos de antemano por Dios, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de entre los muertos.
El nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas, afirmando que todo el que cree en él recibe el perdón de los pecados, por medio de su nombre".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 117, 1-2.16ab-17.22-23

Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor. Diga el pueblo de Israel: es eterno su amor.
Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

El brazo del Señor es sublime, el brazo del Señor hace prodigios. No he de morir, viviré y contaré las hazañas del Señor.
Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en la piedra fundamental. Esto es obra del Señor y es realmente admirable.
Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

Segunda Lectura

Busquen los bienes del cielo, donde está Cristo

Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a los Colosenses

3, 1-4

Hermanos: Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Aspiren a los bienes del cielo, no a los de la tierra. Porque han muerto, y su vida está
escondida con Cristo en Dios.
Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también ustedes aparecerán gloriosos con él.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Secuencia

(Sólo el día de hoy es obligatoria; durante la Octava es opcional).

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza, a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado que a las ovejas salva, a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla y, muerto el que es Vida, triunfante se levanta.

¿Qué has visto de camino, María, en la mañana? "A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!"

Vengan a Galilea, allí el Señor aguarda; allí verán los suyos la gloria de la Pascua.

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa.

Amén. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ha sido inmolada nuestra Víctima pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la Pascua.
Aleluya, aleluya.

Evangelio

El debía resucitar de entre los muertos

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
20, 1-9

Gloria a ti, Señor.

El domingo por la mañana, muy temprano, antes de salir el sol, María Magdalena vino al sepulcro. Cuando vio que habían retirado la piedra que tapaba la entrada, regresó corriendo a la ciudad para contárselo a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús tanto quería. Les dijo:
"Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde lo han puesto"
Pedro y el otro discípulo fueron rápidamente al sepulcro. Salieron corriendo los dos juntos, pero el otro discípulo se adelantó a Pedro y llegó antes que él. Al asomarse al interior comprobó que las vendas estaban allí; pero no entró. Siguiéndole los pasos llegó Simón Pedro que entró en el sepulcro, y observó que las vendas estaban allí. Estaba también el lienzo que habían colocado sobre la cabeza de Jesús, pero no estaba con las vendas, sino doblado y colocado aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro. Vio y creyó. Y es que hasta entonces, los discípulos no habían entendido la Escritura, según la cual Jesús tenía que resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Llenos de gozo por la santa resurrección del Señor, purificados nuestros sentimientos y renovado nuestro espíritu, supliquemos con insistencia al Señor, diciendo:
Rey vencedor, escúchanos.

A Cristo que, con su gloriosa resurrección ha vencido la muerte y ha destruido el pecado: pidámosle que todos los cristianos sean siempre fieles a las promesas del bautismo que renovaron en la noche santa de Pascua, roguemos al Señor.
Rey vencedor, escúchanos.

A Cristo que, con su santa resurrección ha hecho renacer a los nuevos hijos de la Iglesia, engendrándolos por el agua y el Espíritu Santo: pidámosle que afirme en ellos los dones que les ha concedido en esta Pascua, roguemos al Señor.
Rey vencedor, escúchanos.

A Cristo que, con su gloriosa resurrección ha abierto las puertas de su reino a los que gemían en el abismo y ha otorgado la vida al humano mortal: pidámosle por todos los que sufren, roguemos al Señor.
Rey vencedor, escúchanos.

A Cristo que, con su gloriosa resurrección anunció la alegría a las mujeres, y por medio de las mujeres a los apóstoles, y por medio de los apóstoles al mundo entero: pidámosle por los que nos hemos reunido para celebrar su triunfo, roguemos al Señor.
Rey vencedor, escúchanos.

Celebrante:
Señor Jesucristo, que en el cielo eres glorificado por los ángeles y los santos, y en la tierra eres enaltecido y adorado por tu Iglesia; dígnate compadecerte de este pueblo que tiene puesta toda su esperanza en tu resurrección.
Tú, que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Regocijados con la alegría de la Pascua te ofrecemos, Señor, esta eucaristía, mediante la cual tu Iglesia se renueva y alimenta de un modo admirable.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

El misterio Pascual

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este día en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Cristo, nuestro Cordero Pascual, ha sido inmolado: celebremos, pues, la Pascua con una vida de rectitud y santidad. Aleluya.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Señor, protege siempre a tu Iglesia con amor paternal, para que, renovada ya por los sacramentos pascuales, llegue a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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